Ritmos circadianos y tratamiento contra el cáncer

Debido a las oscilaciones circadianas de diversas moléculas de señalización, la actividad de los receptores de estas señales de comunicación celular puede verse modificada, y aumentar o disminuir durante las horas de sueño.

Este efecto, podría afectar tanto al crecimiento y avance de algunos tipos de cáncer, como al tratamiento farmacológico utilizado para hacerle frente, según indica un estudio del Weizmann Institute of Science, en Israel.

Los investigadores analizaron, en un modelo de ratón, dos receptores, EGFR, receptor del factor de crecimiento epidérmico, que promueve el crecimiento y migración celular, y un receptor de glucocorticoides, moléculas esteroideas encargadas de mantener los niveles de energía durante el día. Los niveles de esteroides fluctúan a lo largo del día, alcanzando un máximo durante la fase activa y disminuyendo durante el sueño o fase de descanso.

El equipo de investigadores, liderado por Yosef Yarden, observó que la actividad del receptor EGFR es suprimida por los glucocorticoides durante la fase activa del día (la noche, en el caso de los ratones), y aumenta durante la fase de descanso.

Con el objetivo de determinar la trascendencia de las fluctuaciones de la actividad del receptor EGFR en el desarrollo y avance del cáncer o en la respuesta al tratamiento, los investigadores trataron a ratones modelo, con tumores dependientes de EGFR, con Lapatinib, un inhibidor de EGFR utilizado en el tratamiento contra el cáncer de pecho. Cuando el fármaco era administrado durante la fase de descanso del día (cuando los niveles de glucocorticoides son bajos y la actividad de EGFR alcanza su máximo), aumentaba su capacidad para frenar el tumor.

Estos datos apuntarían a que en humanos, la progresión y avance de los tumores causados por alteraciones en los receptores del tipo tirosina-quinasa, como EGFR, está frenada durante el día o fase activa, y que durante la noche o periodo de descanso, dicho avance es reactivado.

Las conclusiones del trabajo indican que para obtener una mejor efectividad en el tratamiento contra algunos tipos de cáncer, especialmente el de aquellos dirigidos o dependientes de actividad hormonal, habría que adecuar y diseñar cuál es el momento del día más adecuado para tratar al paciente.

“Parece ser un problema de coordinación del tiempo,” indica Yosef Yarden, director del trabajo. “Los tratamientos para el cáncer son administrados a menudo durante el día, justo cuando el cuerpo del paciente está suprimiendo la propagación del cáncer por sí mismo. Lo que proponemos no es un nuevo tratamiento, sino una nueva programación para algunos de los fármacos actuales.”

Referencia: Lauriola M, et al. Diurnal suppression of EGFR signalling by glucocorticoids and implications for tumour progression and treatment. Nat Commun. 2014 Oct 3;5:5073. doi: 10.1038/ncomms6073.

Fuente: http://wis-wander.weizmann.ac.il/tumors-might-grow-faster-at-night#.VDOl9Gd_tA0

ritmos circadianos

Los resultados del estudio apuntan a que en humanos, la progresión y avance de los tumores causados por alteraciones en los receptores del tipo tirosina-quinasa, como EGFR, está frenada durante el día o fase activa, y que durante la noche o periodo de descanso, dicho avance es reactivado. Imagen: Weizmann Institute of Science

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