Importancia del contexto genómico en la utilización de mutaciones somáticas para guiar el tratamiento de los pacientes

La caracterización molecular de un número creciente de enfermedades humanas, junto con los últimos avances en la identificación de interacciones entre variantes genéticas y la respuesta a fármacos, han abierto la puerta a la utilización de información genética en la toma de decisiones sobre el tratamiento. Especialmente en el campo de la oncología, el perfil de mutaciones o anormalidades genómicas somáticas, esto es, no heredadas y adquiridas durante la formación y evolución del tumor, es utilizado para definir las estrategias terapéuticas a seguir en algunos tipos de cáncer. Sin embargo, el sistema dista de ser perfecto o infalible y ciertas mejoras son necesarias para que la utilización de información genética sea efectiva.

Investigadores de la Universidad de Vancouver, Canadá, resaltan, en un comentario publicado en JAMA Oncology, la importancia del contexto en la utilización de mutaciones somáticas para guiar el tratamiento de los pacientes y  destacan cuatro aspectos necesarios para implementar con éxito esta estrategia: el contexto celular, la diversidad clonal, la eficacia terapéutica y el estado de activación mutacional del tumor.

Según contexto celular, el tipo de células sobre las que se desea actuar, el efecto de un fármaco en presencia de una determinada mutación, puede ser diferente. Una misma mutación puede cooperar con otras en el desarrollo de metástasis en un tipo de cáncer y no en otro. Del mismo modo, la diversidad clonal, indicador de la evolución ocurrida dentro de un tumor, puede proporcionar información sobre el estado de avance del tumor y su pronóstico, por lo que debería determinarse, siempre que sea posible, la presencia de subpoblaciones relevantes o la existencia de gran diversidad clonal. Otro de los aspectos a tener en cuenta, es la presencia de mutaciones de resistencia al tratamiento, o de conocidos efectos secundarios tóxicos, área de investigación en continua expansión, paralela al desarrollo de fármacos para el cáncer. Por último, los investigadores destacan la importancia de confirmar el estado de activación mutacional y distinguir a través de aproximaciones computacionales las mutaciones “conductoras” o activadoras del proceso tumoral, de las mutaciones que las acompañan.

Los autores concluyen el comentario  indicando que la precisión de las decisiones clínicas podría mejorar si los datos mutacionales son integrados a través de la consideración del contexto celular y genómico en el que las mutaciones se han identificado. En este sentido, la formación de los profesionales oncólogos y su colaboración con los laboratorios encargados de llevar a cabo los análisis genéticos y genómicos será crítica para la selección de la aproximación terapéutica más adecuada al paciente.

Referencia: Horlings HM, et al. Using Somatic Mutations to Guide Treatment Decisions. JAMA Oncology. 2015. March 12. Doi: 10.1001/jamaoncol.2015.35

Imagen: National Human Genome Research Institute

Imagen: National Human Genome Research Institute

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