Mutaciones responsables del síndrome de Rett afectan a la función de las células inmunes y contribuyen al empeoramiento de la enfermedad

Las mutaciones en el gen MeCP2 (Methyl-CpG Binding Protein 2) son responsables de la mayor parte de los casos de síndrome de Rett, desorden neurológico progresivo caracterizado por la pérdida de las habilidades cognitivas y motoras adquiridas durante los primeros meses de vida. MeCP2 codifica para un regulador epigenético presente en todas las células del cuerpo. En las neuronas la proteína MECP2 se encuentra a elevadas concentraciones, siendo necesaria para su correcto desarrollo y maduración, ambas características relacionadas con los principales síntomas observados en el síndrome de Rett. Sin embargo, su función en otros tipos celulares no había sido evaluada en relación con la enfermedad, que presenta también síntomas sistémicos no exclusivos del sistema nervioso.

Un estudio de la Universidad de Virginia, acaba de revelar que las mutaciones en MeCP2 que provocan el síndrome de Rett podrían afectar también la función de las células inmunes y contribuir al empeoramiento de la enfermedad.

Estudios previos habían señalado la importancia de la actividad de la microglía, población de macrófagos del cerebro y la médula espinal y principal representación del sistema inmune en el sistema nervioso, en la patofisiología del síndrome de Rett. Esto llevó al equipo de investigadores a analizar las poblaciones de monocitos y macrófagos perífericos, bajo la teoría de que las alteraciones en estas poblaciones inmunes, presentes en otras partes del cuerpo podrían contribuir a los síntomas sistémicos observados en el síndrome de Rett. “Muchos órganos sufren de esta enfermedad – intestino, huesos, músculo, corazón,” indica Jonathan Kipnis, director del trabajo. “Y dijimos, espera, vemos que MeCP2 juega un papel importante en la microglía. La microglía son los macrófagos (células inmunes) del cerebro. ¿Qué pasa con los otros macrófagos? Cada tejido tiene sus propios macrófagos y el objetivo principal es asegurar la homeóstasis del tejido. Si los macrófagos están alterados, entonces todos los tejidos podrían estar sufriendo.”

Los investigadores observaron que al igual que la microglía residente en el cerebro, las poblaciones de macrófagos y monocitos se activaban y eran subsecuentemente eliminadas a lo largo de la progresión de la enfermedad en un modelo en ratón, indicando deficiencias en su funcionamiento. La secuenciación de ARN en microglía, y macrófagos del peritoneo en el modelo mostró que Mecp2 regula la respuesta transcripcional ante estímulos inflamatorios. Además, la reactivación del gen Mecp2 de forma específica en las células de la microglía alargaba la vida de los ratones mutantes completos para Mecp2.

Los resultados indican que la actividad de Mecp2 regula la respuesta de la microglía y los macrófagos ante los estímulos ambientales y que la alteración de su función en los macrófagos residentes en otros tejidos podría contribuir a los síntomas no neurológicos que se observan en el síndrome de Rett. “Estas células inmunes puede que funcionen bien cuando no hay problemas, pero en el momento en el que se produce cualquier problema en un tejido, para poder responder necesitan este gen,” comenta Jonathan Kipnis. Sin Mecp2, añade el investigador, los macrófagos no solo no responden correctamente sino que lo hacen de forma abrupta y comienzan a producir moléculas que dañan todavía más el tejido. “Las células que se supone que tienen que mantener el tejido, están matándolo,” concluye.

Los investigadores indican que las implicaciones de los resultados del trabajo son muy prometedoras para el desarrollo de tratamientos, que si bien no curen completamente la enfermedad, sí puedan disminuir su progresión.

Referencia: Cronk JC, et al. Methyl-CpG Binding Protein 2 Regulates Microglia and Macrophage Gene Expression in Response to Inflammatory Stimuli. Immunity. 2015 Apr 21;42(4):679-91. doi: 10.1016/j.immuni.2015.03.013.

Fuente: http://www.eurekalert.org/pub_releases/2015-04/uovh-sct042115.php

MECP2 interaccionando con el ADN. Imagen: Protein Data Base- 3C2I, visualizada con QuteMol (http://qutemol.sourceforge.net).

MECP2 interaccionando con el ADN. Imagen: Protein Data Base- 3C2I, visualizada con QuteMol (http://qutemol.sourceforge.net).

Si te ha gustado el artículo, suscríbete ahora de forma gratuita a la Revista Genética Médica y recíbela cada 2 semanas.


He leído y acepto la política de privacidad. (Recibirás Genética Médica News en PDF cada 2 semanas en tu correo, así como los números de la revista Genética Médica y Genómica. Nuestros suscriptores también reciben cualquier novedad en cuanto a nuestros programas formativos, jornadas gratuitas y eventos en el área de la Genética Médica y Genómica.)

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Normas de uso

La Revista Genética Médica permite realizar comentarios sobre su contenido para favorecer la participación de los lectores, con el objetivo de ofrecer una plataforma de debate y discusión sobre los temas tratados.

El contenido de Genética Médica es de carácter general y tiene una finalidad informativa. La mención de cualquier método, terapia, tratamiento o servicio no debe ser considerado una garantía para su utilización. Determinar el adecuado tratamiento para un paciente es responsabilidad de los médicos y facultativos. La información proporcionada en Revista Genética Médica ha sido diseñada para apoyar, y en ningún caso reemplazar, la relación que existe entre un paciente y su médico.

Para asegurar que todos los lectores tienen una buena experiencia, la Revista Genética Médica solicita que los comentarios sigan unas normas básicas. Los comentarios son evaluados antes de su publicación y moderados por los miembros de la Oficina Editorial de Revista Genética Médica diariamente. Cualquier comentario que no cumpla los principios indicados no será publicado.

Los comentarios están abiertos al público general por lo que los lectores deben considerar que su contenido no necesariamente ha sido realizado por un profesional médico.

Los usuarios tendrán en cuenta que los comentarios serán públicos y cualquier persona con acceso a internet podrá verlos. Los usuarios pueden publicar información personal propia (teniendo en cuenta que será pública) pero no la de otras personas. Los comentarios no podrán ser modificados.

Los principios seguidos para la publicación de comentarios serán:

  • Todos los comentarios que contribuyan a enriquecer el contenido y calidad de los contenidos de Revista Genética Médica serán bienvenidos. Los usuarios se comprometen a proporcionar información veraz y contrastable. Cada usuario proporcionará referencias y/o enlaces que justifiquen sus afirmaciones sobre medicina y salud, siempre que no se trate de una experiencia personal vivida por él mismo.
  • En caso de mencionar publicaciones científicas o datos específicos, se citarán las fuentes que en el comentario.
  • Sólo se aceptará la presencia de enlaces en los comentarios cuando su contenido cumpla los principios de publicación de comentarios y estén relacionados con el tema.
  • En caso de mencionar publicaciones científicas o datos específicos, se citarán las fuentes que en el comentario.
  • Sólo se aceptará la presencia de enlaces en los comentarios cuando su contenido cumpla los principios de publicación de comentarios y estén relacionados con el tema.
  • No se aceptarán comentarios difamatorios o falsos, insultos, amenazas, o ajenos al tema del que trate el artículo. En la misma línea no se aprobará la publicación de comentarios con contenido xenófobo, racista, sexista, homófobo o discriminatorio hacia cualquier religión o colectivo.
  • Los mensajes escritos al completo en mayúsculas no serán aceptados.
  • Mensajes publicitarios, o de cuestiones no relacionadas con el tema del artículo no serán aprobados para su publicación.

Si te ha gustado el artículo, suscríbete ahora de forma gratuita a la Revista Genética Médica y recíbela cada 2 semanas.

(function() { if (!window.mc4wp) { window.mc4wp = { listeners: [], forms : { on: function (event, callback) { window.mc4wp.listeners.push({ event : event, callback: callback }); } } } } })();


He leído y acepto la política de privacidad. (Recibirás Genética Médica News en PDF cada 2 semanas en tu correo, así como los números de la revista Genética Médica y Genómica. Nuestros suscriptores también reciben cualquier novedad en cuanto a nuestros programas formativos, jornadas gratuitas y eventos en el área de la Genética Médica y Genómica.)