Las células durmientes del cáncer pueden activarse décadas más tarde

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

leucemia linfocítica aguda. By The Armed Forces Institute of Pathology (AFIP) [Public domain], via Wikimedia Commons

Células B en leucemia linfocítica crónica. Imagen: The Armed Forces Institute of Pathology (AFIP) [Public domain].

En los últimos años la tasa de supervivencia de las leucemias infantiles más comunes ha aumentado significativamente. Sin embargo, algunos pacientes desarrollan de nuevo la misma enfermedad, años e incluso décadas más tarde, aun cuando los propios médicos ya la daban por curada. Un reciente estudio, dirigido por el Instituto de Investigación del Cáncer de Reino Unido, indica que esta recurrencia tardía de la enfermedad podría deberse a que algunas de las células madre tumorales escapan a los tratamientos contra el cáncer adoptando un estado durmiente o quiescente tras el que pueden reactivarse años después e iniciar de nuevo el proceso canceroso.

Los investigadores evaluaron el caso concreto de un paciente diagnosticado con leucemia linfocítica aguda a los cuatro años y considerado como curado tras diversos tratamientos, entre los que se incluían quimioterapia y un trasplante de médula ósea. Veinte años después, el paciente fue diagnosticado de nuevo con leucemia linfocítica aguda. El análisis del ADN de las muestras del paciente extraídas durante el diagnóstico inicial, la remisión y recaída de la enfermedad mostró que los clones celulares obtenidos en el momento del diagnóstico y la recaída compartían la misma fusión de los genes BRC y ABL1, apuntando a que las células causantes de la recaída descienden del clon fundador original. Además, ante el perfil mutacional de los clones celulares del paciente, los investigadores interpretaron que las células durmientes que habían sobrevivido al largo periodo transcurrido desde el diagnóstico a la recaída derivaban de las células madre de una población celular presente en el momento del diagnóstico. Esta población original, de frecuencia muy baja, contenía la fusión BRC-ABL1 pero no los otros cambios genéticos detectados en la recaída y las células se habrían mantenido aletargadas en dicho estado precanceroso. Puesto que la quimioterapia tradicional ataca principalmente a las células que proliferan rápidamente, estas células de crecimiento más lento habían permanecido “escondidas” durante ese tiempo y la adquisición de nuevas mutaciones era lo que, en cierto modo, las había activado décadas después.

“Siempre hemos sabido que en contadas ocasiones puede producirse una recaída en la leucemia cuando ésta parece estar curada, pero lo que nos faltaba es la firme evidencia de que las células del cáncer pueden descansar durmientes durante largos periodos de tiempo,” indica Mel Greaves, líder del trabajo y director del Centro para la Evolución y Cáncer en el Instituto de Investigación del Cáncer. “Nuestro estudio muestra un linaje genético común que conecta la leucemia original y la recaída de la enfermedad décadas después. Proporciona importantes evidencias de la evolución del cáncer en acción, con células del cáncer capaces de mantenerse durmientes para evitar el tratamiento que acumulan nuevas mutaciones capaces de dirigir un nuevo ataque.”

La adopción de un estado durmiente, comentan los autores, no es una estrategia de supervivencia exclusiva de las células madre del cáncer. Las células madre sanguíneas también fluctúan entre fases de proliferación y quiescencia durante su ciclo, e incluso las bacterias pueden adoptar un comportamiento basal en condiciones de estrés. De este modo, la capacidad de las células madre del cáncer de entrar en un estado quiescente podría ser considerada como una herencia evolutiva de los mecanismos de protección de las células madre en general.

Los resultados del trabajo, que no podrían haberse obtenido sin la existencia del material biológico archivado del paciente y el análisis genómico de las poblaciones celulares del paciente, plantean también soluciones terapéuticas frente a las células durmientes del cáncer. Aunque ciertamente, los casos como el descrito en el trabajo son extremadamente raros, los investigadores confían que en el futuro sea posible acelerar el crecimiento de estas poblaciones precancerosas para aumentar la efectividad de la quimioterapia y minimizar las posibles recaídas.

Referencia: Ford AM, et al. Protracted dormancy of pre-leukaemic stem cells. Leukemia. 2015 May 28. doi: 10.1038/leu.2015.132.

Fuente: http://www.icr.ac.uk/news-archive/sleeping-cancer-cells-can-wake-up-after-decades

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