Microarrays cromosómicos y secuenciación de exomas para el diagnóstico molecular del autismo

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

trastornos del espectro autista

Imagen: Dani Lurie (CC BY 2.0)

Los trastornos del espectro autista (TEA), engloban un conjunto de desórdenes del neurodesarrollo que afectan a diferentes campos del comportamiento social y la comunicación. Una de las principales características de los TEA es su gran heterogeneidad clínica y genética, lo que ha dificultado de un modo notable la identificación de los mecanismos moleculares que intervienen en su aparición. En los últimos años, tanto el análisis con microarrays cromosómicos como la secuenciación de exomas completos han mejorado considerablemente la detección de las causas moleculares de los TEA. Los microarrays cromosómicos permiten detectar pequeñas o grandes variaciones de ganancia o pérdida de material hereditario, mientras que la secuenciación de exomas completos detecta la presencia de mutaciones en los genes codificantes del genoma. Ambas técnicas han resultado de gran utilidad para el diagnóstico molecular. Sin embargo, no se había evaluado su capacidad a nivel global en el caso del autismo.

Un estudio, publicado en el Journal of the American Medical Association ha analizado el rendimiento de los microarrays cromosómicos y la secuenciación de exomas en una muestra heterogénea de pacientes con TEA, obteniendo resultados muy prometedores y proporcionando además ciertas pautas clínicas para la identificación de los pacientes con mayor probabilidad de recibir un diagnóstico molecular.

trastornos del espectro autista. Imagen: Francisco González, Cosmocaixa Barcelona (CC BY 2.0, https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/).

Secuencias de nucleótidos del ADN. Imagen: Francisco González, Cosmocaixa Barcelona (CC BY 2.0, https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/).

Los investigadores evaluaron 258 niños con TEA no relacionados entre sí. A todos ellos se les realizó un microarray cromosómico y en 95 de ellos se secuenció tanto su exoma como el de sus padres. Las dos técnicas por separado permitieron un diagnóstico molecular en el 9% de los casos para el análisis de microarrays cromosómicos y el 8% en la secuenciación de exomas. En los casos en los que se pudieron realizar de forma combinada ambas técnicas se identificó la causa genética del TEA hasta en un 15.8% de los casos.

Además, los investigadores evaluaron en detalle el fenotipo clínico y morfológico de los niños y observaron que los niños con autismo complejo (basado en evidencias clínicas de daños durante el desarrollo temprano) tenían una mayor probabilidad de recibir un diagnóstico molecular (hasta un 37.5% con las dos técnicas utilizadas) que los niños con TEA esencial (hasta un 6%).

Estos resultados apoyan, en primer lugar, la utilización de técnicas moleculares para determinar las causas biológicas de los TEA, y además, facilitan la identificación de aquellos pacientes con una mayor probabilidad de ser diagnosticados. En un editorial que acompaña al artículo Judith H Miles indica que el estudio de Tammimies y colaboradores proporciona un ejemplo ideal de cómo el diagnóstico basado en síntomas heterogéneos puede ser diseccionado en subgrupos etiológicamente relevantes y transformado en cientos o miles de diagnósticos genéticos específicos, cada uno de los cuales adquirirá su propio fenotipo clínico, factores de riesgo médicos, protocolos de seguimiento y detalles sobre su herencia.

Referencias:

Tammimies K, et al. Molecular Diagnostic Yield of Chromosomal Microarray Analysis and Whole-Exome Sequencing in Children With Autism Spectrum Disorder. JAMA. 2015 Sep 1;314(9):895-903. doi: 10.1001/jama.2015.10078.

Miles JH. Complex Autism Spectrum Disorders and Cutting-Edge Molecular Diagnostic Tests. JAMA. 2015 Sep 1;314(9):879-80. doi: 10.1001/jama.2015.9577.

Si te ha gustado el artículo, suscríbete ahora de forma gratuita a la Revista Genética Médica y recíbela cada 2 semanas.


Acepto el Aviso Legal

You may also like...

Deja un comentario