La vitamina C actúa contra las células tumorales con mutaciones en los genes BRAF o KRAS

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

La vitamina C podría utilizarse contra algunos tipos de cáncer común. Así lo indica un reciente estudio de la Universidad Weill Cornell publicado en la conocida revista científica Science.

Un estudio demuestra el efecto letal de la vitamina C (a concentraciones mucho más elevadas de las que pueden ser ingeridas a través de la dieta) sobre las células tumorales con determinado perfil genético. Imagen: MedigenePress S.L.

Un estudio demuestra el efecto letal de la vitamina C (a concentraciones mucho más elevadas de las que pueden ser ingeridas a través de la dieta) sobre las células tumorales con determinado perfil genético. Imagen: MedigenePress S.L.

Los investigadores evaluaron el efecto de la vitamina C sobre cultivos de células tumorales y observaron que a altas dosis de la vitamina (el equivalente a unas 300 naranjas) las células con mutaciones en los genes KRAS o BRAF , presentes en más de la mitad de los cánceres de colon, eran eliminadas de forma específica.

¿Cuál es el mecanismo que hace esto posible? A través de diferentes experimentos, los investigadores encontraron que frente a su conocido papel antioxidante, el efecto terapéutico de la vitamina C en las células tumorales con mutaciones en los genes KRAS o BRAF se debe a la inducción de estrés oxidativo en estas células a través de su forma oxidada, el dihidroascorbato, DHA. Las células que son mutantes para KRAS o BRAF reestructuran su metabolismo de la glucosa a través de – entre otros mecanismos- el incremento de la producción de trasportador de membrana GLUT1. De este modo pueden metabolizar las elevadas cantidades de glucosa que necesitan para sobrevivir y crecer. GLUT1 no sólo se encarga de introducir glucosa en la célula, sino que también importa DHA. Al suministrar altos niveles de vitamina C a las células tumorales, el mayor número de transportadores GLUT1 en sus membranas hace que introduzcan una cantidad excesiva de DHA al interior. Dentro de la célula los antioxidantes naturales de la célula intentan convertir el DHA a su forma de ácido ascórbico. Durante este proceso se acumulan especies reactivas del oxígeno y se genera una crisis energética en el interior de la célula que lleva finalmente, a su muerte. Por el contrario, las células normales cuyos niveles de GLUT1 son normales, no se ven afectadas.

Carcinoma de colon. Imagen: Ed Uthman (CC BY 2.0 http://creativecommons.org/licenses/by/2.0)

Carcinoma de colon. Imagen: Ed Uthman (CC BY 2.0 http://creativecommons.org/licenses/by/2.0)

“Aunque muchas células normales expresan GLUT1, las células del cáncer mutantes para KRAS y las mutantes para BRAF tienen típicamente niveles mucho más elevados debido a la gran cantidad de consumo de glucosa que necesitan para sobrevivir y crecer, indica Lewis Cantley, director del Sandra and Edward Meyer Cancer Center, profesor en la Universidad Weill Cornell y director del trabajo. “Además, las células mutantes para KRAS y BRAF producen mayores especies reactivas del oxígeno que las células normales y por tanto necesitan más antioxidantes para sobrevivir. Esta combinación de características hace a las células del cáncer mucho más vulnerables al DHA que las células normales u otros tipos de cáncer.”

Los investigadores se muestran cautos ante los resultados del trabajo e indican la necesidad de replicar el estudio en humanos. Si el efecto observado en los estudios preclínicos se mantiene podría llevar al desarrollo de tratamientos para aquellos tumores bon mutaciones en KRAS o BRAF, e incluso para otros cánceres comunes en los que el transportador GLUT1 es expresado a niveles muy elevados como el carcinoma de células renales, el cáncer de páncreas o el de vejiga.

También se deberá tener en cuenta la dosis y el método de administración de la vitamina C. Los investigadores descartan una dosis oral, debido a que la vitamina C no alcanzaría los niveles terapéuticos necesarios tras ser absorbida en el intestino. Por esta razón, lo más probable es que haya que recurrir a la infusión de la vitamina a través de una inyección intravenosa. Además dados los efectos de la vitamina C en la función celular será necesario estudiar también la respuesta de las células normales a las altas concentraciones.

“Definitivamente se necesitan más estudios para ampliar nuestra comprensión de estos procesos,” indica Jihye Yun, investigadora en el proyecto. “Nuestra esperanza es que nuestro estudio inspirará a la comunidad científica a echar un nuevo vistazo a esta molécula natural segura y barata y estimular la investigación básica y clínica del papel de la vitamina C en la terapia del cáncer.”

Referencia: Yun J, et al. Vitamin C selectively kills KRAS and BRAF mutant colorectal cancer cells by targeting GAPDH. Science. 2015 Nov 5. pii: aaa5004.

Fuente: Vitamin C Halts Growth of Aggressive Forms of Colorectal Cancer in Preclinical Study. http://weill.cornell.edu/news/news/2015/11/vitamin-c-halts-growth-of-aggressive-forms-of-colorectal-cancer-in-preclinical-study.html

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