Taq1A, un polimorfismo genético que puede influir en nuestra capacidad para dejar de fumar

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

Taq1A. Imagen: Smoking hand, de Tela Chhe (CC BY 2.0, https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/es/).

Factores genéticos intervienen en la capacidad para desarrollar dependencia a la nicotina y en la habilidad para dejar de fumar. Imagen: Smoking hand, de Tela Chhe (CC BY 2.0, https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/es/).

Un 50% de la variación en la capacidad de las diferentes personas para dejar de fumar es atribuida a factores genéticos. Por esta razón, existe un gran interés en identificar qué factores genéticos intervienen en este proceso, influido también por diversos factores ambientales.

Uno de los genes que ha recibido gran atención es el gen DRD2, que codifica para un receptor de la dopamina y por tanto interviene en el sistema dopaminérgico de recompensa, un conjunto de estructuras y reacciones cerebrales, mediado por estímulos, que regula la satisfacción ante ciertas actividades. Dicho sistema juega un papel importante en el inicio del uso del tabaco y el desarrollo de dependencia a la nicotina que contiene. Uno de los polimorfismos genéticos en DRD2, denominado Taq1A, ha sido analizado de forma extensiva en diferentes estudios. Sin embargo, los resultados individuales han sido ambiguos. Por esta razón, un estudio publicado en Translational Psychiatry ha recogido y analizado toda la información disponible hasta el momento.

Tras llevar a cabo una extensa búsqueda bibliográfica, los investigadores seleccionaron 22 estudios genéticos, que incluían un total de 11.075 participantes. Una vez descartada la existencia de diferencias apreciables entre estudios, el meta-análisis reveló una asociación significativa entre la presencia de uno de los alelos del polimofismo y la capacidad para dejar el tabaco en población caucásica. Así, los individuos con el genotipo Taq1A A2/A2 presentan una mayor probabilidad de éxito de abstinencia del tabaco que aquellos con genotipos A1/A1 o A1/A2.

Los mecanismos por los que el polimorfismo puede influir en el comportamiento respecto al tabaco no están claros.Taq1A se localiza a 9 kilobases – unos 9.000 nucleótidos o unidades del ADN – después del gen DRD2, por lo que no está claro cómo podría influir sobre la expresión de DRD2. Los investigadores especulan sobre la posibilidad de que se encuentre ligado (se herede de forma conjunta) a otro polimorfismo regulador de DRD2, aunque también es posible que actúe sobre la función de otro gen, ANKK1. También indican que los resultados deberán ser interpretados con precaución, dadas algunas de las limitaciones del estudio, como la posible interferencia de los fármacos utilizados para dejar de fumar o el número insuficiente de estudios con otros polimorfismos.

El trabajo concluye resaltando la idea de que la relación entre el polimorfismo Taq1A y la capacidad para dejar de fumar proporciona evidencias que apoyan una mayor investigación de la medicina personalizada en el contexto del tabaco. Igualmente, conforme se identifiquen variantes genéticas relacionadas, deberá explorarse en detalle los mecanismos por los que éstas intervienen en la dependencia a la nicotina.

Referencia: Ma Y, et al. The significant association of Taq1A genotypes in DRD2/ANKK1 with smoking cessation in a large-scale meta-analysis of Caucasian populations. Transl Psychiatry. 2015 Dec 1;5:e686. doi: 10.1038/tp.2015.176.

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