Utilizar la información genómica para personalizar los programas de pérdida de peso

Amparo Tolosa, Genética Médica News

Imagen: Petr Kratochvil [CC0], via Wikimedia Commons

Tras las fiestas, uno de los primers objetivos para muchos será perder el peso acumulado  por los excesos de las comidas. Imagen: Petr Kratochvil [CC0], via Wikimedia Commons

Pasadas las fiestas, más de uno volverá a su rutina diaria con algunos kilos de más. De este modo, para muchos, uno de los primeros objetivos del año será perder el peso acumulado por los excesos de las Navidades. Pero cuidado, porque habrá que tener en cuenta que perder el peso ganado durante las vacaciones no es lo más difícil, sino mantener el peso ideal a largo plazo. Así lo indican los expertos. Y por si fuera poco, parte de nuestra herencia podría contribuir a que sea más o menos difícil conseguir rebajar de peso y mantenerse.

La mitad de la variación de tamaño y peso entre las personas es atribuida a la composición genética de cada uno, que además también interviene hasta cierto grado en la respuesta corporal a la pérdida o ganancia de peso. Hasta el momento se han identificado diferentes genes y rutas metabólicas relacionadas con el riesgo a la obesidad, y otras características relacionadas con el peso.

La importancia de conocer y entender la influencia de los genes en el metabolismo y el peso, así como el creciente problema de la obesidad en algunas sociedades ha llevado a pensar en la posibilidad de utilizar la información genómica para personalizar los programas de pérdida de peso. Con esta idea, diferentes institutos de salud de EE.UU participaron en la creación de un grupo de trabajo encargado de revisar los factores genéticos implicados en la pérdida y ganancia de peso e identificar los retos y perspectivas de incorporar la genómica en las nuevas estrategias de tratamiento. Los resultados y conclusiones del grupo de trabajo acaban de ser publicados en una revisión en la revista científica Obesity.

“Los investigadores en Obesidad han avanzado de forma tremenda en nuestro conocimiento de lo que dirige el comportamiento alimenticio, cómo se forman las células del tejido graso y cómo el metabolismo se altera antes y después del inicio de la obesidad,” indica Molly Bray, profesora de Ciencias de la Nutrición en la Universidad de Texas en Austin. “Es el momento de tomar la gran cantidad de datos y encontrar formas de aplicarlo de forma más efectiva en los tratamientos para la obesidad y otras condiciones relacionadas, entre las que se incluyen la diabetes, enfermedades cardiovasculares y el cáncer.”

pérdida de peso genética.Imagen: MedigenePress S.L.

En el futuro, conocer la información genómica de una persona podría contribuir a personalizar su programa para perder peso.Imagen: MedigenePress S.L.

Los investigadores indican que a pesar de las múltiples variantes genéticas asociadas a variables relacionadas con el volumen y peso corporal, es posible que las medidas o fenotipos recogidos no sean los adecuados para capturar toda la variabilidad genética asociada, por lo que sugieren que deberían utilizarse nuevos fenotipos o variables a estudiar más informativos.

Respecto a la utilización de variantes genéticas para predecir la respuesta a los tratamientos para la obesidad, tras revisar diferentes estudios, los autores concluyen en la existencia de evidencias de que la composición genética de un individuo puede influir en la eficacia de las estrategias para perder peso.

En el trabajo también se evalúa la participación en la pérdida o ganancia de peso de otros sistemas de regulación del equilibrio energético en el organismo: mecanismos epigenéticos como la metilación del ADN o la modificación de histonas, que actúan de intermediarios entre el ambiente y el genoma para modular el riesgo a la obesidad, o el microbioma, que puede intervenir en la capacidad para metabolizar los nutrientes obtenidos de la dieta.

A continuación los autores consideran diferentes comportamientos que pueden mediar entre la variación genómica y las medidas de tamaño o masa corporal y revisan la información disponible sobre la genética de los hábitos de comportamiento ante la comida, preferencias alimenticias y actividad física.

Otro apartado del artículo está dedicado a evaluar si los datos genómicos obtenidos en relación al metabolismo y otros aspectos que afectan al peso corporal podrían ser implementados en un ámbito clínico para personalizar los programas de pérdida de peso. En este caso, los autores consideran como algo crítico para el éxito de dicha incorporación, no sólo la comprensión a nivel biológico de los mecanismos que conectan genes y peso, sino también la capacidad de comunicar la estrategia a los pacientes y motivar un cambio en su comportamiento. “Para avanzar en el campo de la pérdida de peso personalizada, debería utilizarse una combinación del genotipo del individuo, junto con la patofisiología única subyacente, para desarrollar recomendaciones dietéticas y de actividad física que vayan dirigidas al metabolismo de cada persona,” manifiestan los autores.

Por último, los autores exponen las perspectivas de futuro para la incorporación de la genómica en los planes personalizados de pérdida de peso. En este punto resaltan como algo necesario mejorar la competencia y conocimientos en genética y genómica, por parte, tanto de los clínicos y personal sanitario como de los pacientes y sus familias. Además, apuntan a que con las recientes mejoras tecnológicas será más fácil conseguir obtener información de los pacientes a diferentes niveles (genómico, metabolómico, demográfico…), lo que aumenta la demanda de estudios innovadores en la materia.

Bray indica que a pesar de que la prevención sería, sin duda, la mejor aproximación, en la actualidad hay millones de individuos obesos que necesitan estrategias efectivas y a largo plazo para perder peso y mejorar su salud. “Cuando la gente oye que hay genes que podrían jugar un papel en el éxito de su pérdida de peso no dicen ‘Genial, no necesito hacer ejercicio nunca más’, sino que realmente dicen ‘Gracias. Finalmente alguien reconoce que es más difícil para mí que para otros,”’ comenta la investigadora. “Entonces pienso que son un poco más indulgentes con ellos mismos y están más motivados para hacer un cambio.”

Referencia: Bray MS, et al. NIH working group report-using genomic information to guide weight management: From universal to precision treatment. Obesity (Silver Spring). 2016 Jan;24(1):14-22. doi: 10.1002/oby.21381.

Fuente: Weight Loss Programs Tailored to a Person’s Genome May Be Coming Soon. http://news.utexas.edu/2015/12/19/coming-soon-a-genetic-revolution-in-weight-loss

 

 

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1 Response

  1. Edilberto cañas dice:

    Muy interesante

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