Genómica y medicina de precisión en los cánceres pediátricos

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

ADN. Imagen: National Human Genome Research Institute.

La genómica se ha convertido en una valiosa herramienta en el área de la oncología. Imagen: National Human Genome Research Institute (https://www.genome.gov), modificada.

Si bien no siempre hereditaria, el cáncer es una enfermedad genética, cuya aparición es provocada por la presencia de mutaciones en el ADN de las células germinales o somáticas de los pacientes que lo sufren. Por ello, en la lucha contra el cáncer, la utilización de la información genómica se ha convertido en una potente arma al servicio de los oncólogos. En el último año, numerosos estudios han caracterizado diferentes tipos de cáncer, analizando al detalle los perfiles de mutaciones más comunes en cada uno de ellos, lo que permite entre otras posibilidades la mejora del diagnóstico y pronóstico del cáncer y el hallazgo de dianas terapéuticas específicas para cada alteración genética.

Dentro de la oncología, los cánceres pediátricos suponen un reto especial, no sólo por la corta edad de los pacientes afectados, sino por algunas de sus características especiales. Comparados con los tumores desarrollados por las personas adultas, los tumores pediátricos tienen una carga mutacional menor, es decir, el número de mutaciones que dirigen el proceso tumoral es menor. Esto lleva a que también haya menos posibilidades de encontrar dianas terapéuticas. Por otra parte, el cáncer infantil es poco frecuente, lo que complica realizar ensayos clínicos robustos diseñados a tratar a un sector de la población que puede reaccionar a la terapia de forma diferente a los adultos.

Dos estudios, recientemente publicados en el JAMA Oncology, abordan las posibilidades de la terapia de precisión en los cánceres pediátricos, con resultados muy prometedores.

Célula tumoral.  Imagen: National Cancer Institute.

Célula tumoral.
Imagen: National Cancer Institute.

En uno de los trabajos, Parsons y colaboradores, analizan la viabilidad y el rendimiento de la secuenciación de exomas en el diagnóstico de los tumores infantiles. Para ello, los investigadores secuenciaron los exomas (o parte codificante de los genomas) de muestras de tejido tumoral y línea germinal de pacientes recién diagnosticados con un tumor sólido y compararon ambos resultados. El equipo identificó mutaciones somáticas con potencial utilidad clínica en un 27% de los pacientes, y mutaciones patogénicas o probablemente patógénicas en genes de susceptibilidad al cáncer en la línea germinal de un 8% de los pacientes. La mayor parte de las mutaciones identificadas no habían sido detectadas en pruebas moleculares dirigidas.

“En un número significativo de casos, los resultados revelaron mutaciones en genes que no hubiéramos pensado en testar, porque no se sabía que estaban asociados al cáncer infantil,” manifiesta Sharon Plon, profesora de pediatría en el Baylor Institute. “Estos resultados sugieren que utilizar pruebas genéticas dirigidas podría pasar por alto resultados importantes.”

En el otro trabajo, Harris y colaboradores evalúan si es posible identificar cambios genéticos en los tumores sólidos pediátricos y llevar a cabo recomendaciones terapéuticas basados en ellos. En este caso, los investigadores analizan muestras de tumores embebidas en parafina, encontrando que de los 89 pacientes evaluados, un 31% presentaba alteraciones genéticas sobre las que se podía actuar a nivel clínico bajo la forma de una terapia dirigida. Los pacientes participantes formaban parte del proyecto BASIC3, del Texas Children’s Cancer Center, destinado a integrar la secuenciación genómica en el cuidado clínico de los niños con tumores sólidos o cerebrales. BASIC3 incluye entre sus funciones el desarrollo de protocolos para realizar y evaluar pruebas genómicas clínicas en los pacientes que participan en el proyecto, así como la exploración de los aspectos éticos y sociales asociados.

Los dos estudios señalan hacia un rápido desarrollo y avance de la genómica en el diagnóstico y tratamiento del cáncer infantil, tal y como está sucediendo en algunos tipos de cáncer de adultos. Para ello, serán imprescindible elaborar más estudios, así como una intensa colaboración entre oncólogos clínicos e institutos de investigación.

Referencias:

Khan J y Helman LJ. Precision Therapy for Pediatric Cancers. JAMA Onco. 2016. Doi: 10.1001/jamaoncol.2015.5685

Parsons DW, et al. Diagnostic Yield of Clinical Tumor and Germline Whole-Exome Sequencing for Children With Solid Tumors. JAMA Oncol. 2016. Doi: 10.1001/jamaoncol.2015.5699

Harris MH, et al. Multicenter Feasibility Study of Tumor Molecular Profiling to Inform Therapeutic Decisions in Advanced Pediatric Solid TumorsThe Individualized Cancer Therapy (iCat) Study. JAMA Oncol. 2016. Doi: 10.1001/jamaoncol.2015.5689

Fuente: Broad genetic testing for childhood cancer patients can pinpoint cancer causes and identify potential treatments. https://www.bcm.edu/news/pediatrics/genetic-testing-for-childhood-cancer-causes

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