Identificado un interruptor epigenético para la obesidad

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

diferentes estudios han mostrado cómo los patrones epigenéticos normales – bien de metilación del ADN, modificaciones de histonas o expresión de microARNs –se veían alterados en diferentes condiciones o enfermedades y cómo podían actuar de intermediarios entre el medioambiente y los genes durante el desarrollo embrionario o en adultos. Regulación de la expresión. Imagen: Darryl Leja, National Human Genome Research institute (www.genome.gov)

Un estudio acaba de revelar la importancia de los factores epigenéticos en el desarrollo de la obesidad, al identificar un interruptor epigenético que controla la expresión de genes relacionados con esta condición. Regulación de la expresión. Imagen: Darryl Leja, National Human Genome Research institute (www.genome.gov)

La obesidad, condición médica que afecta a más de 600 millones de personas en todo el mundo, está relacionada directamente con diversas características que ponen en riesgo la salud de los afectados. En el desarrollo de la obesidad interaccionan tanto factores ambientales como genéticos. Debido al importante componente hereditario de la predisposición a la obesidad, diferentes estudios han abordado la caracterización de qué genes están implicados, con discreto éxito.

Sin embargo, además de los genes, los factores epigenéticos, aquellos capaces de modificar la expresión génica sin alterar la secuencia del ADN también, también juegan un papel importante en la obesidad, cómo acaba de revelar un estudio de Max Planck Institute of Immunobiology and Epigenetics, el cual acaba de identificar un interruptor epigenético que controla la expresión de genes que inducen esta condición.

El equipo de investigadores, dirigido por Andrew Pospisilik había observado previamente que ratones idénticos en su material hereditario y únicamente una copia del gen Trim28 en lugar de las dos habituales, mostraban una variación importante en su peso. Esta variabilidad en individuos con el mismo ADN apuntaba hacia un posible mecanismo epigenético, por lo que decidieron evaluarla en detalle. Al obtener la distribución del peso en los ratones con una copia de Trim28, el equipo observó que los animales se podían dividir en dos grupos bien diferenciados: delgados y obesos. Además, cuando analizaron la expresión en ambos grupos, observaron que en el caso de los ratones obesos se producía una reducción en la expresión de una red de genes con impronta genómica, esto es genes marcados epigenéticamente para que se exprese únicamente la copia heredada del padre o la de la madre. Por último, al inactivar uno de los alelos de estos genes con impronta en los ratones, se reproducía el patrón de variación en el peso, confirmando la implicación de la red génica en la aparición de obesidad.

Tejido adiposo. Blausen.com staff. "Blausen gallery 2014". Wikiversity Journal of Medicine. DOI:10.15347/wjm/2014.010. ISSN 20018762.

En parejas de gemelos idénticos, con el mismo ADN, el gemelo obeso presenta una reducción en la expresión del gen TRIM28 en el tejido adiposo. Tejido adiposo. Blausen.com staff. “Blausen gallery 2014”. Wikiversity Journal of Medicine. DOI:10.15347/wjm/2014.010. ISSN 20018762.

El siguiente paso de los investigadores fue determinar si ocurría lo mismo en la especie humana. Para ello, obtuvieron información de la expresión del gen TRIM28 en diferentes individuos obesos y con peso normal. De este modo, se encontró, que al igual que en el caso de los ratones, los humanos se agrupan en diferentes poblaciones según la expresión de TRIM28 y la alteración de genes de impronta relacionados con la obesidad. También encontraron que en gemelos idénticos discordantes -aquellos gemelos que comparten la secuencia de ADN pero cuyo fenotipo respecto a la obesidad no coincide- el gemelo obeso presenta una expresión reducida de TRIM28 en el tejido adiposo respecto al gemelo no obeso.

Los resultados obtenidos suponen la confirmación de la existencia de polifenismo en mamíferos, esto es la ocurrencia de individuos que aun presentando el mismo genotipo, manifiestan un fenotipo diferente, sin un continuo. “Nuestros datos no sólo nos ayudan a entender la interacción entre factores genéticos y epigenéticos en la obesidad y otras enfermedades sino que tienen implicaciones en cómo pensamos sobre la evolución,” indica Andrew Pospisilik. “Tomando la población al completo, el polifenismo añade diversidad y por tanto proporciona una función de tampón. Si un fenotipo no está preparado para unas condiciones críticas ambientales el polifenismo ofrece un plan B, que podría contribuir potencialmente a la supervivencia de la especie.”

Por último, el trabajo apunta hacia posibles aproximaciones terapéuticas para la obesidad, dirigidas a actuar sobre los genes de la ruta molecular que actúa como interruptor para su aparición y desarrollo.

Referencia: Dalgaard K, et al. Trim28 Haploinsufficiency Triggers Bi-stable Epigenetic Obesity. Cell. 2016. Doi: 10.1016/j.cell.2015.12.025

Fuente: Epigenetic switch for obesity. http://www.mpg.de/9910690/epigenetic-switch-obesity

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5 Responses

  1. Muy interesante, agradezco mucho estas divulgaciones científicas.

  2. Celso Villaparedes dice:

    Excelente información, los médicos necesitamos siempre buenas fuentes de articulos para compartirlos con nuestros pacientes

  3. raquel perez dice:

    Interesane articulo

  4. Gloria Covarrubias Mendoza dice:

    La verdad es muy interesante que los factores ambientales y genéticos tengan que ver con la obesidad de nuestro país y que podamos dar una solución en lo individual y sea una herramienta más para prevenir la obesidad y para ayudar a los que ya la padecen.

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