Un modelo en ratón para estudiar la anorexia que combina genética, estrés y dieta

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

Imagen: Maggie Bartlett,  (National Institute of Human Genome Research, https://www.genome.gov/dmd/).

Un nuevo modelo en ratón para estudiar la anorexia nerviosa, combina variación genética, estrés y dieta. Imagen: Maggie Bartlett, (National Institute of Human Genome Research, https://www.genome.gov/dmd/).

Investigadores de la  Universidad de Columbia han desarrollado un modelo de anorexia en ratón que combina tres factores epidemiológicos conocidos por su relación con esta enfermedad: una variante genética, el estrés durante la adolescencia y la restricción calórica en la dieta.

La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario caracterizado por el rechazo a los alimentos y reducción voluntaria de su ingesta, lo que lleva a una reducción en el peso, entre otros síntomas, que puede interferir con la salud e incluso llevar a la muerte. En la actualidad la anorexia nerviosa es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en las adolescentes, lo que hace necesario desarrollar aproximaciones terapéuticas efectivas.

Diferentes factores genéticos, biológicos, psicológicos y socioculturales contribuyen a la susceptibilidad a desarrollar anorexia nerviosa. No obstante, hasta el momento no se ha identificado ninguno que sea necesario y suficiente para dar lugar a la enfermedad,  lo que ha supuesto un obstáculo para la obtención de modelos animales que recapitulen la enfermedad.

El modelo desarrollado por los investigadores permite estudiar las interacciones entre varias de las variables que promueven la anorexia. En primer lugar, los investigadores utilizaron hembras con predisposición genética a desarrollar ansiedad, portadoras de la variante BDNF-Val66Met. Esta variante, del gen que codifica para un factor neurotrófico que interviene en el desarrollo de diversos circuitos neuronales, media en la influencia del estrés temprano en la severidad de la ansiedad y los síntomas depresivos durante la adolescencia, presentes también en una proporción importante de pacientes con anorexia.

Otro de los factores que influyen en el desarrollo de la anorexia es la presión social, en este caso, dirigida hacia tener un cuerpo delgado. Como esta característica no se puede reproducir con exactitud en ratones, el equipo utilizó una aproximación adaptada a esta especie: la inducción de estrés social a través del aislamiento de los animales durante la adolescencia.

Por último, los investigadores sometieron a los animales a una dieta con restricción calórica, característica que suele preceder a la anorexia y se sospecha que puede intervenir también en su inducción.

Las tres variables utilizadas interaccionan entre sí a través de varios circuitos. Por ejemplo, la variante Val66Met, no sólo está relacionada con la ansiedad, sino que también se ha visto implicada en los efectos de la restricción calórica sobre los trastornos alimentarios. Igualmente, la activación crónica del sistema de respuesta al estrés puede suprimir la toma de alimentos.

Los resultados del trabajo muestran que un 40% de las hembras de ratón portadoras de la variante Val66Met,  sometidas a aislamiento social durante la adolescencia y restricción calórica, se sometían a sí mismas a una restricción dietética que en algunos casos llevó a su muerte.

Mediante la combinación de los factores evaluados los investigadores han comenzado a comprender cómo interactúan entre ellos para inducir la anorexia nerviosa. Por ejemplo, la variante Val66Met sólo promueve el comportamiento anoréxico cuando el estrés y la restricción calórica se producen durante la adolescencia, y no cuando ocurre en la edad adulta. Esto significa que la variante Val66Met de riesgo no es suficiente para inducir anorexia. Sin embargo, sí confiere susceptibilidad al estrés social a la restricción calórica, especialmente durante la adolescencia. Es  la combinación de todos los factores lo que causa un mayor efecto sobre el comportamiento alimentario.

“Pensamos que tenemos por primera vez un modelo de anorexia en ratón que reproduce en detalle las condiciones que llevan a la enfermedad en humanos,” manifiesta Lori Zeltser, investigador en el Naomi Berrie Diabetes Center y director del trabajo. “Este modelo no sólo nos muestra los factores más importantes que contribuyen al inicio de la anorexia sino que también nos ayuda a identificar rutas de señalización en el cerebro que dirigen este desorden alimentario potencialmente fatal. “

El estudio, concluyen los investigadores, caracteriza las interacciones gen-ambiente durante la adolescencia, que podrían dirigir un comportamiento anormal ante la comida en algunos pacientes con anorexia nerviosa, y podría representar un prometedor sistema para identificar posibles dianas de intervención terapéutica.

Referencia: Madra M, Zeltser LM. BDNF-Val66Met variant and adolescent stress interact to promote susceptibility to anorexic behavior in mice. Transl Psychiatry. 2016 Apr 5;6:e776. doi: 10.1038/tp.2016.35.

Fuente: Combination of Genetics, Stress, Dieting Triggers Anorexia-Like Condition in Mice. http://newsroom.cumc.columbia.edu/blog/2016/04/11/anorexia-like-condition-mice-triggered-combination-genetic-risk-stress-dieting/

 

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