Desarrollado un nuevo test genético para la clasificación de síndromes linfoproliferativos de célula B

 

Alba Navarro, Guillem Clot, Sílvia Beà

Institut d’Investgacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS), Barcelona, Spain

 

Los síndromes linfoproliferativos crónicos de célula B (SLPC-B) abarcan un grupo heterogéneo de tumores hematológicos que afectan a los linfocitos B maduros. En estos síndromes las células linfoides tumorales clonales proliferan e invaden los órganos linfoides (como los ganglios linfáticos y el bazo), la médula ósea y la sangre periférica. Durante las últimas décadas, la clasificación de los SLPC-B según la OMS se ha ido actualizando con aportaciones de la comunidad científica, especialmente con la integración de datos genéticos y moleculares, que han permitido reconocer nuevas entidades o han ayudado a validar muchas de las entidades propuestas o previamente clasificadas como entidades “provisionales”. Incluso, en algunos casos, los marcadores moleculares han tenido un valor práctico para prever la conducta clínica y/o la respuesta al tratamiento de estas neoplasias. Es por ello que, actualmente, la idea más generalizada para el diagnóstico rutinario de los SLPC-B es complementar los análisis morfológicos y fenotípicos con técnicas moleculares.

Aunque cada entidad reconocida de SLPC-B suele tener unas características clínicas y patológicas específicas, también es cierto que incluso dentro de cada entidad puede haber variaciones tanto en las manifestaciones clínicas, como en la morfología de las células tumorales, el inmunofenotipo y las alteraciones genéticas. Esta elevada heterogeneidad, junto con la falta de marcadores diagnósticos específicos para la mayoría de entidades, hace que su diagnóstico sea difícil y complejo, especialmente en aquellos casos sin afectación de tejidos sólidos y con solo afectación en sangre periférica. Aun hoy en día, y con la incorporación de marcadores inmunofenotípicos y moleculares, aproximadamente el 10-15% de los casos no se pueden clasificar en una entidad concreta y son considerados SLPC-B, not otherwise specified (SLPC-B, NOS).

 

síndromes linfoproliferativos crónicos

Tricoleucocitos en sangre de un paciente con una tricoleucemia variante. Imagen cedida por la Dr. E. Matutes (Hospital Clínic de Barcelona).

 

Se han documentado pocas mutaciones genéticas o alteraciones cromosómicas recurrentes en este conjunto de enfermedades. Por ejemplo, la translocación t(11;14)(q13;32) en el 95% de los linfomas de células del manto; la t(14;18)(q32;q21) en el 80-90% de los casos con linfoma folicular, pero también detectada en un 20-30% de linfomas B difusos de célula grande y en un 1-2% de casos con leucemia linfática crónica; y la pérdida de la región 7q31-q32 en un 40% de casos con linfoma marginal esplénico. Asimismo, la pérdida de la región 13q14, la trisomía del cromosoma 12, y las mutaciones de los genes NOTCH1 y SF3B1, aunque son muy características de la leucemia linfática crónica (entre 12-60% de los casos), también pueden hallarse en otros síndromes linfoproliferativos. Recientemente, y gracias a la aplicación de la secuenciación de nueva generación, se han podido detectar dos mutaciones específicas (>90%) en entidades concretas, como son la mutación del gen BRAF en la tricoleucemia, y la mutación del gen MYD88 en el linfoma linfoplasmacítico. Sin embargo, existe un subgrupo minoritario de tricoleucemias sin la mutación de BRAF, y además, ambas mutaciones pueden hallarse en una gran variedad de otras neoplasias linfoides, aunque a baja frecuencia. Es por todo ello, que aunque sean bastante específicas, ninguna de estas alteraciones moleculares puede utilizarse como marcador diagnóstico de ningún subtipo de SLPC-B en particular.

En los últimos años, los estudios de los perfiles de expresión génica (utilizando microarrays) han permitido encontrar firmas moleculares que identifican específicamente las neoplasias hematológicas más frecuentes, especialmente en ganglios linfáticos. Basándose en estos resultados, un grupo de investigadores del IDIBAPS y del Hospital Clínic de Barcelona se plantearon el análisis de los perfiles de expresión génica de una gran serie de pacientes leucémicos con SLPC-B. El equipo, formado por biólogos, hematólogos y un estadístico, tenía como finalidad última el identificar firmas específicas de cada una de estas entidades, que ayudasen a su diagnóstico, y que, además, pudiesen ser útiles para la clasificación del 10-15% de casos que actualmente quedan con un diagnóstico indeterminado (SLPC-B, NOS) por falta de marcadores diagnósticos claros y específicos.

En su estudio, publicado recientemente en la revista Haematologica, el equipo de investigadores analizó la expresión génica de la sangre de 200 pacientes con SLPC-B correspondientes a nueve entidades distintas. El doctorando Guillem Clot realizó un análisis estadístico exhaustivo que permitió identificar firmas génicas específicas para la mayoría de entidades, concretamente para seis de ellas.

Los microarrays de expresión no son fácilmente aplicables a la rutina clínica, debido en parte, a su el elevado coste económico, su difícil análisis y la falta de criterios de estandarización, por tanto, los investigadores se propusieron trasladar el predictor molecular a otra plataforma más simple y apta como herramienta rutinaria de diagnóstico en la práctica clínica habitual. Además, se plantearon utilizar el mínimo número de genes posible, pero sin perder información. Para ello, seleccionaron un grupo de genes específico de cada una de las entidades, y utilizaron la plataforma de PCR cuantitativa de Fluidigm. Los resultados de los mismos 44 casos de SLPC-B analizados con ambas plataformas fueron muy concordantes, por lo que los investigadores seleccionaron una firma simplificada de tan solo 8 genes (que incluye FMOD, KSR2, SOX11, MYOF, MME, CCND1, CXCR4 y CAMSAP2) y la aplicaron a una serie independiente de 63 pacientes con SLPC-B, pudiendo confirmar la clasificación de los casos de las mismas 6 entidades.

A continuación, aplicaron su test molecular a 64 pacientes sin un diagnóstico claro, (SLPC-NOS). Los investigadores observaron que el 45% de estos casos podían ser clasificados en una de las seis entidades claras usando su predictor. Además, si a este predictor se le añadían otras características moleculares (como la mutación del gen NOTCH2 y la deleción de la región 7q31-q32 para el linfoma marginal esplénico, o la mutación del gen MYD88 y la presencia de paraproteina para el linfoma linfoplasmacítico) aumentaba el número de casos clasificados.  “Utilizando esta técnica hemos podido diagnosticar dos terceras partes de los casos hasta ahora inclasificables y hemos establecido un algoritmo para poder distinguir entre tres de estos linfomas que tienen unos perfiles de expresión y características fenotípicas y clínicas muy similares entre ellos“ explica Alba Navarro.

A partir de los resultados obtenidos los autores del trabajo proponen un nuevo test genético listo para usar. Tal como señala Sílvia Beà, coordinadora del trabajo, “este test, basado en la expresión de 8 genes, puede ser muy útil para la clasificación de algunas neoplasias hematológicas de célula B, particularmente en casos atípicos o no clasificables inicialmente. La combinación de este test con estudios moleculares y genéticos adicionales podría mejorar considerablemente el diagnóstico de estas enfermedades“.

Referencia: Navarro A, et al. Improved classification of leukemic B-cell lymphoproliferative disorders using a transcriptional and genetic classifier. Haematologica. 2017.  doi: 10.3324/haematol.2016.160374.

 Fuente: Un nuevo test genético permitirá diagnosticar leucemias de células B que hasta ahora no se podían clasificar. http://blog.hospitalclinic.org/es/2017/06/un-nuevo-test-genetico-permitira-diagnosticar-leucemias-de-celulas-b-que-hasta-ahora-no-se-podian-clasificar/

 

 

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