Nueva estrategia mejora la tasa de detección para hacer cribados prenatales de los tres síndromes cromosómicos más frecuentes

Amparo Tolosa, Genética Médica News

 

El análisis del ADN fetal presente en el plasma materno se ha presentado en los últimos años como una estrategia muy prometedora para el cribado prenatal de las enfermedades cromosómicas más frecuentes: el síndrome de Down, el síndrome de Edwards y el síndrome de Patau, causadas por la presencia de un cromosoma 21, 18 o 13 extra, respectivamente.

No obstante, algunas limitaciones, como la tasa de error o el precio y complejidad de la técnica, han impedido que las biopsias líquidas de ADN fetal se hayan extendido o incorporado como técnica diagnóstica en la práctica clínica. Un factor añadido es el hecho de que la presencia de un resultado positivo en las pruebas de ADN fetal circulante y la consecuente sospecha de anomalía cromosómica en el bebé debe ser confirmada mediante una prueba  diagnóstica independiente, por amniocentesis o muestra de vellosidades coriónicas. Estas pruebas son invasivas ya que consisten en obtener líquido amniótico en el caso de la amniocentesis o tomar tejido de la placenta en el caso de las muestras de vellosidades coriónicas. Además, es necesario contactar de nuevo con la madre, e informarle de la situación, lo que supone causarle estrés y crear angustia ante el posible resultado de la prueba.

Para evitar algunas de las limitaciones de las biopsias líquidas como herramienta de cribado y diagnóstico prenatal, un equipo de investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres ha diseñado una estrategia basada en llevar a cabo un reanálisis de los casos sospechosos sin necesidad de contactar a la madre.

 

El análisis del ADN fetal presente en el plasma materno se ha presentado en los últimos años como una estrategia muy prometedora para el cribado prenatal de las enfermedades cromosómicas más frecuentes. Imagen: Ernesto del Aquila III (NHGRI, CC BY NC 2.0, https://creativecommons.org/licenses/by-nc/2.0/).

 

La estrategia comienza con la toma de una muestra  de sangre materna alrededor de las 11-13 semanas de embarazo. Esta muestra es dividida en dos partes: una que se almacena y otra que es utilizada para llevar a cabo diferentes análisis. En esta última se estiman parámetros como los niveles de proteína A asociada al embarazo o los de gonadotropina beta libre y además, se realiza un análisis de ADN fetal libre en plasma para detectar posibles anomalías cromosómicas.

A partir de toda la información obtenida de la sangre, junto con la edad materna y otras variables, los investigadores obtienen una estima del riesgo a que el bebé tenga alguna alteración cromosómica. Si el riesgo combinado supera un umbral establecido (riesgo mayor de 1 en 800, según estimaron los investigadores) se lleva a cabo un segundo análisis de ADN fetal libre a partir de la segunda muestra, sin necesidad de contactar de nuevo a la madre. Cuando el riego estimado supera un umbral en los dos análisis se plantea llevar a cabo una amniocentesis.

Únicamente, en el caso de que el segundo análisis presente limitaciones técnicas o derive en la obtención de un riesgo elevado a que el bebé tenga una alteración cromosómica, se solicita a la madre que proporcione otra muestra de sangre, que se divide nuevamente en dos para analizar ADN y proteínas marcadoras en plasma y suero.

El equipo implementó esta estrategia en cinco hospitales de Reino Unido, en 22.812 embarazadas. Los resultados, recientemente publicados en Genetics in Medicine, indican que la aproximación, a la que llaman análisis reflejo de ADN, presenta una tasa de detección de las anomalías cromosómicas principales del 95%.

El análisis de la primera muestra de sangre materna indicó que un 10.5% de los embarazos no afectados por trisomías cromosómicas comunes y un 97% de los afectados mostraban un riesgo combinado mayor de 1 en 800, por lo que fueron considerados para llevar a cabo la prueba refleja del ADN. Este segundo análisis, llevado a cabo con la muestra almacenada, sin contactar a las madres, detectó 101 de los 106 embarazos con trisomías en los cromosomas 21, 18 o 13. En cuanto a los no afectados, la prueba detectó únicamente 4 falsos positivos. Así, los resultados indican que el análisis de ADN reflejo tiene una tasa de detección del 95% (lo que supone una mejora respecto al 81% del análisis de ADN fetal libre individual), y una tasa de falsos positivos del 0.02% (lo que supone una reducción de 100 veces respecto al análisis combinado llevado a cabo en la primera prueba).

 

El análisis reflejo de ADN presenta una tasa de detección de las anomalías cromosómicas principales del 95%. Imagen: National Institute of Health, EE. UU. CC BY NC 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-nc/2.0/).

 

La aproximación de ADN reflejo tiene beneficios sustanciales para el bienestar de las mujeres analizadas. Se identifican más embarazos afectados sin que muchas mujeres sufran una ansiedad aguda al ser informadas de que tienen un resultado positivo y entre esas mujeres con un resultado positivo para el cribado de ADN casi todas tienen un embarazo afectado,” indica Sir Nicholas Wald, profesor en el instituto de Medicina Preventiva de la Universidad Queen Mary de Londres y director del trabajo. “El cribado reflejo también es más seguro que el cribado convencional ya que evita casi todas las pruebas diagnósticas invasivas en embarazos no afectados y los abortos asociados a estos procedimientos.”

El investigador añade destaca que la estrategia evita cerca de cinco de cada seis amniocentesis que serían recomendadas en el caso de los resultados del primer análisis. Además, el coste de las pruebas de ADN es compensado por el ahorro que supone llevar a cabo menos amniocentesis o consultas de asesoramiento genético.

Tras su implementación en los cinco centros hospitalarios el análisis reflejo de ADN sigue en marcha en todos ellos. En la actualidad, los investigadores planean extender su utilización a otros centros.

Los principales beneficios de la estrategia de análisis reflejo del ADN son la reducción en falsos positivos en comparación a otros métodos de cribado, la ausencia de necesidad de contactar con las madres más de lo necesario durante las pruebas y una similar tasa de detección a las pruebas generales, señalan los autores del trabajo. Al añadir la reducción del coste económico los investigadores consideran que los resultados de la implementación del proyecto muestran que los beneficios del cribado reflejo del ADN fueron alcanzados en la práctica rutinaria de los cribados prenatales.

Referencia: Wald NJ, et al. Prenatal reflex DNA screening for trisomies 21, 18, and 13. Genet Med. 2017 Nov 9. doi: http://dx.doi.org/10.1038/gim.2017.188

Fuente: New DNA antenatal screening for Down’s syndrome shown to be a ‘transformational advance’. https://eurekalert.org/pub_releases/2017-11/qmuo-nda110717.php

 

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